Nuestra Causa 2020


El 8 de julio de 1923 quedó oficialmente constituida la Sociedad San Vicente de Paúl e inaugurados los servicios del hospicio para ancianos y ancianas indigentes en el pabellón del Hospital “San Rafael”.  En 1926 el Ayuntamiento de Santiago donó el terreno donde hoy se encuentran sus edificaciones, inauguradas el 5 de enero de 1930.  Hasta donde se ha podido investigar, el Hospicio San Vicente de Paúl es el asilo de ancianos más antiguo del país, teniendo a la fecha 84 años de servicio ininterrumpido.

El Hospicio San Vicente de Paúl está dirigido por la congregación de las Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación de Santísima Virgen, y cuenta con un patronato que vela por el buen funcionamiento y recauda los recursos necesarios para el sustento de la institución a través de diferentes actividades.

El Hospicio San Vicente de Paúl ha representado, desde su fundación en 1923, la única opción de atención al envejecíente de escasos recursos económicos, en la ciudad de Santiago.  Su propósito básico es ofrecerle a este sector empobrecido, marginado y muchas veces olvidado, alojamiento y alimentación, así como asistencia médica y social, para que pueda pasar la última etapa de su vida con dignidad.

Al mismo tiempo, el Hospicio ha asumido la responsabilidad de sensibilizar y concientizar a la población de la necesidad y de la importancia de valorizar a la vejez, logrando una modificación paulatina en la actitud de nuestra sociedad en general, y en los jóvenes en especial, y a la vez motivar a defender los derechos de los ancianos y ancianas, así como a proteger a los desvalidos.  Se trata también de ofrecer pautas y recomendaciones para que la vejez sea una etapa fértil en la vida de cada mujer y de cada hombre de nuestra comunidad.